El grupo de los malditos

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Photo CC by  NFL News Desk Admin
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Abril de 2012. Tras semanas de especulación, todas las apuestas y rumores convergen en un único lugar: en el Radio City Hall de Nueva York, donde el presidente de la liga Roger Goodell, va a revelar una a una las 253 posiciones del draft de la NFL. Después de que todas las posiciones hayan sido anunciadas, los análisis tardan poco en hacerse públicos, y con 11 QBs drafteados, 8 en las cuatro primeras rondas, 4 en la primera y 3 en el top 10, el draft es catalogado como el de mayor calidad en el grupo de quarterbacks de toda la historia.

Los nombres de aquel draft son de sobra conocidos: Andrew Luck (1), Robert Griffin III (2), Ryan Tannehill (8), Brandon Weeden (22), Brock Osweiler (57), Russell Wilson (75), Nick Foles (88) y Kirk Cousins (102) fueron los 8 primeros QBs en ser elegidos. De los 8, menos Osweiler, Foles y Cousins, todos fueron titulares desde la primera semana. Después de 3 temporadas completas desde aquella fecha, y estando al principio del cuarto año de todos aquellos jóvenes jugadores, creo que es buen momento para ver cómo han ido evolucionando cada uno de los ocho.

Andrew Luck – Posición 1 – Indianapolis Colts

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Andrew Luck era el jugador con mayor proyección del grupo. Elegido en primera posición y llamado a sustituir a uno de los mejores quarterbacks que jamás hayan pisado un emparrillado. En su primera temporada fue una de las piezas fundamentales que permitieron dar el giro radical que hizo que un equipo que había sido el peor en 2011 pasara a disputar los play offs en 2012. No está nada mal como tarjeta de presentación.

Durante las tres temporadas que el jugador ha disputado nunca se ha perdido un partido (justo hasta estas últimas jornadas) y ha dejado muestras de su calidad y de su especial capacidad para enchufarse en el último cuarto y remontar partidos aparentemente perdidos. Eso, que desde USA se vende como una grandísima virtud, para mi tiene un lado oscuro. A ver, es genial tener un quarterback al que no le tiembla la mano en los momentos importantes y del que puedes depender en cualquier momento para liderar a tu equipo, eso no tiene precio, pero ¿por qué empieza tan mal los partidos? Hay muchos en los que parece que se deja ir, como que está fuera del partido, y hasta que no le ve las orejas al lobo no se activa.

Hay otro factor que no sé si me ocurre solo a mí, y es el hecho que desde que llegó a la liga, siempre se ha estado admirando lo grandísimo jugador que es. Desde luego es muy bueno, pero siempre he tenido, y tengo, la sensación de que las opiniones están sobredimensionadas. No hace falta estar todo el día diciendo que bueno es este, el otro o el de más allá. De todas formas, tras 3 temporadas, la fase de formación del jugador ya debería de estar acabando y ya debería de demostrar una mejora sustancial. Ha mejorado. Mucho. Pero no sé si hasta el punto que se dice. Este año ha comenzado muy mal la temporada. Y eso que, teóricamente, contaba con la mejor plantilla que ha tenido a su alrededor desde que está en la liga. Este bajón puede ser preocupante, porque el jugador debe de renovar su contrato de rookie a final de año (realmente existe una cláusula a la que se pueden acoger los equipos para renovar una temporada más a los jugadores de primera ronda), en cualquier caso, queda poco tiempo para que Luck se coma todo el salary cap de los Colts, y este año, ese salary cap, va a sufrir otro mordisco cuando se ultime la renovación de TY Hilton, que también llegó a la liga en 2012.

En la liga de la agencia libre y los límites salariales, la ventana de victoria no es tan grande como lo era hace veinte años. Hoy en día tienes que aprovechar la fase en la que tus jóvenes estrellas son baratas, porque en el momento que las renuevas, cierras un gran abanico de posibilidades. Dicho lo cual, creo que Luck es de los que mejor se ha adaptado a la liga y es un jugador franquicia para muchos años con todas las de la ley. Mientras juegue al nivel que ha demostrado, y esa división esté como está, los Colts van a ser candidatos a play off todos los años. Pero este principio de temporada es un poco descorazonador. Veremos como sigue.

Robert Griffin III – Posición 2 – Washington Redskins

Photo CC by  Keith Allison
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De cara al draft de 2012 había dos jugadores que ocupaban todas las portadas de la prensa: Andrew Luck por un lado y RGIII por otro. Los dos jugadores se perfilaban como indiscutibles números 1 y 2 del draft. Los Redskins, tras varios años a la deriva, buscaban dar un cambio de rumbo al equipo, y ese cambio de rumbo no fue otro que jugárselo todo a una carta, y esa carta pasaba por hacer un trade salvaje con los Rams para subir de la sexta a la segunda posición de la primera ronda. En el cambio los Redskins dieron a los Rams: su primera elección de ese año (sexta posición) y la segunda (39), la primera elección del draft de 2013 (22) y la primera de 2014 (2): tres primeras rondas y una segunda. Todo por un jugador que llegaba como ganador del Heismann Trophy de 2011 y con un futuro brillante por delante.

La irrupción de Robert Griffin III superó todas las expectativas. El jugador, de perfil móvil, tenía unas condiciones físicas fuera de serie: rápido, atlético, con brazo potente y muy preciso, y hasta era un tío de los que caía bien. Desde el debut se empezó a comprobar que todo lo que los Redskins habían sacrificado por él había sido poco. El resultado final de la temporada fue que los Redskins consiguieron el pase a off season y el jugador fue reconocido con el premio de mejor rookie del año. El problema vino en una de las últimas jornadas contra los Ravens. RGIII, durante una de sus carreras, fue derribado y se quedó muy tocado de los ligamentos de la rodilla. Ya en los play offs, Mike Shanahan, su entrenador por aquella época, expuso a un Robert Griffin visiblemente tocado a jugar frente a los Seahawks. La decisión fue muy criticada ya que se entendió como que a Shanahan le importaba poco o nada la salud de Griffin y que lo importante era la victoria. Al final los Redskins cayeron y RGIII tuvo que ser operado de los ligamentos de la rodilla.

Desde aquel momento el bueno de Robert nunca ha vuelto a ser el mismo. En 2013 volvió como titular ya en pretemporada y aguantó hasta la jornada 13, cuando fue sustituido por Kirk Cousins por motivos de salud según el entrenador. Aquella temporada estuvo muy lejos de lo que el quarterback había hecho en su año de debut. Durante el final de temporada, declaraciones de Shanahan dejaron a RGIII muy expuesto de cara a la prensa y enrarecieron mucho las cosas por Washington. Fue la guinda de un Shanahan que fue despedido al final de esa temporada.

En 2014 las riendas del equipo las cogería Jay Gruden, que llegaba con la aureola de gurú de quarterbacks y con la esperanza de recuperar a Robert para la causa. Nada de eso ocurrió y Griffin fue descendiendo en su escalera hacia el olvido y, por primera vez en su carrera, fue sustituido por motivos puramente técnicos. Kirk Cousins tuvo su oportunidad después de haber dejado buenas sensaciones en los partidos que había empezado en temporadas anteriores, pero al no demostrar nada muy especial, RGIII volvió a ser el titular, en la que fue una temporada lamentable en la que en los 7 partidos que jugó como titular (dos más arrancando desde el banquillo) tan solo repartió 4 TDs y fue interceptado 6 veces.

Esta temporada en la que estamos, ya es la de la confirmación de que Robert está de vuelta de todo. Para empezar ha pasado de pelear por la posición de quarterback titular a tercer quarterback del equipo. Jay Gruden ha decidido pasar del circo Griffin (sobre todo desde el punto de vista de la prensa) y ha preferido apostar por Cousins en una decisión que creo que se basa en buscar la estabilidad desde el primer día. Para el futuro las cosas está complicadas para Robert. A final de esta temporada se acaba su contrato de rookie y parece complicado que los Redskins le renueven. De todas formas yo creo que ofertas no le faltarán. No creo que nadie se haya olvidado de las cosas que este jugador mostró al mundo en el año 2012, aunque viendo la situación actual, parece que hubieran pasado tres siglos desde entonces. Las últimas noticias sobre el jugador decían que estaba entrenando en el scout team como safety.

Ryan Tannehill – Posición 8 – Miami Dolphins

Photo CC by  Keith Allison
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Tannehill tuvo el honor de ser el tercer quarterback elegido en el draft. Llegaba a un equipo que desde la marcha de Marino no había contado con un verdadero jugador franquicia en la posición. Además de capacidad para mover el balón, el jugador también destacaba por su potencia física. No en vano había jugado como tight end en la universidad.

Su primera temporada en la liga se podría clasificar como una buena temporada de rookie: por encima de las 3000 yardas, 12 TD y 13 Int. Desde entonces, los números no han dejado de mejorar de manera progresiva hasta hacer unas cifras realmente interesantes durante la temporada pasada al superar las 4000 yardas de pase, acabar con una relación TD/Int por encima de 2 (27/12) y con un rating del 92.8. Además de eso fue premiado con el título de MVP del equipo.

A pesar de la mejora de Ryan, y de haber roto algunos records de pase de la franquicia, en ninguna de sus tres temporadas los Dolphins pudieron llegar a los play offs. Este año se suponía que debía ser el del salto de calidad definitivo. Los de Miami habían apostado fuerte en la agencia libre y parecía que podrían estar luchando de tú a tú con los Patriots. Tannehill, por su parte, había sido renovado para 6 temporadas por casi 100 millones. Cinco jornadas después de que comenzara la temporada, los Dolphins están 1-3 y con Joe Philbin en la calle. Todo lo contrario de lo que se esperaba.

Esta temporada Tannehill está siendo un desastre, como todo el equipo. El jugador sigue sin poder lanzar en largo con garantías, su mayor problema, y el resto de la plantilla no está acompañando. A partir de ahora habrá que ver qué tal le sienta el cambio de entrenador al equipo, pero está claro que el bueno de Ryan tiene que empezar a asumir más riesgos y a mejorar muchos de sus defectos de cara a poder ser ese jugador que dice su contrato. Aunque cada vez parece que estos contratos se los regalan a los quarterbacks. Si no, ahí está Jay Cutler.

Brandon Weeden – Posición 22 – Cleveland Browns

Photo CC by  Erik Drost
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Una de las grandes sorpresas de ese draft fue la elección de Brandon Weeken en primera ronda. El jugador de 28 años fue elegido por los Browns como complemento a su tercera elección de aquel año, el prometedor running back Trent Richardson, que ahora está sin equipo. Weeden, el enésimo intento del equipo de Cleveland de encontrar un jugador de futuro (de no mucho futuro teniendo en cuenta la edad), arrancó la temporada como titular indiscutible. En los 15 partidos que disputó, se podría decir que hizo, al igual que Tannehill, una buena temporada de rookie: algo más de 3000 yardas y 14/17 TD/Int.

La temporada siguiente el jugador no siguió la proyección que se esperaba. Empezó como titular, pero una lesión en las primeras jornadas le relegó al banquillo. Cuando regresó, se encontró con que Hoyer le había quitado el puesto. El jugador aceptó la situación y no creó polémica. Unas jornadas después, Hoyer se rompió los ligamentos de la rodilla y Weeden recuperó la titularidad, aunque sus números siguieron en la línea de su año de rookie, lo que mató las pocas esperanzas que había en él.

Tras dos temporadas con mucha más pena que gloria, Brandon Weeden abandonó los Browns y recaló en los Dallas Cowboys. Mucho premio para tan poco mérito. La situación real del jugador, o lo que se esperaba en Dallas, era que el jugador calentara banquillo y se dedicara a completar los posibles minutos de la basura de unos prometedores Cowboys. Si así fue durante el primer año, al final, la diosa Fortuna que tiene sentido del humor, decidió que Tony Romo se lesionara de gravedad en la clavícula y estuviera ausente durante media temporada. Durante los partidos que Weeden ha estado a los mandos los de Dallas solo conocen la derrota. Siendo justos, el jugador no lo ha hecho mal del todo y creo que podía haber logrado un par de victorias.

Para mayor de las desgracias de Weeden, su entrada en el equipo ha coincidido con la marcha de DeMarco Murray, la lesión de Dez Bryant y que la línea ofensiva de los Cowboys no está al mismo nivel del año pasado. Todo eso ha repercutido en que el jugador poco o nada pueda hacer. Los Cowboys, como premio, han decidido firmar a otro de los nómadas de la competición: Matt Cassel, que se perfila como titular para la próxima jornada. Las opciones de futuro de Weeden, como las de tantos otros, pasan ahora porque los partidos que ha jugado hayan llamado la atención de algún equipo con problemas de quarterback. Aunque en el grupo de quarterbacks nómadas creo que hay al menos 5 que están por encima del bueno de Brandon: Fitzpatrick, Cassel, Hoyer, McCown y, mientras siga jugando, Hasselbeck, que de hecho ha cuajado unas actuaciones impresionantes durante la ausencia de Luck.

Brock Osweiler – Posición 57 – Denver Broncos

Photo CC by  Jeffrey Beall
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Brock Osweiler fue el quinto quarterback elegido en el draft de 2012, su destino: los Denver Broncos, que tras salir del reino del terror de Tim Tebow (lo digo de broma, ¡anda que no era divertido ver a ese hombre corriendo por el campo y ganando partidos de play off!), habían firmado a la incógnita Peyton Manning después de su año en blanco tras la operación de cuello. Como ya es sabido, Peyton volvió a un gran nivel y si bien nunca ha vuelto a ser el jugador que ponía el balón donde le daba la gana, ha sabido adaptarse a sus nuevas condiciones y fruto de esa adaptación, logró completar la mejor temporada de un quarterback en toda la historia.

Llevo un párrafo para hablar de Osweiler y he hablado más de Peyton que de él. Creo que eso es más que suficiente como pare resumir su situación. En estos cuatro años el jugador casi no ha contado con snaps ya que Peyton no se ha perdido ni un partido. Ya durante el final de la temporada pasada se empezó a ver a un Peyton humano, con fallos inusuales en él. Esta temporada está incluso jugando peor, y lleva varias jornadas seguidas lanzando multi-intercepciones, lo que no le había ocurrido nunca. De seguir así, quizá Kubiak decida apostar por el bueno de Brock, aunque de momento, el jugador permanece como una incógnita.

Russell Wilson – Posición 75 – Seattle Seahawks

Photo CC by  Keith Allison
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Los Seahawks apostaron por Russell Wilson en la tercera ronda de aquel draft. El jugador llegaba al draft después de cuajar una grandísima temporada jugando para la universidad de Wisconsin, no solo tenía una gran habilidad para el pase, sino que también era capaz de crear peligro con las piernas. Pese a que se consideraba que estaría en la zona media del draft, como así fue, había expertos que consideraban que podía ser elegido en primera posición, si fuera más alto. Ese ha sido siempre el problema de Wilson, que con su 1,80, era descartado por los entrenadores sin ver más allá. Pero esta circunstancia no es algo nuevo. En los deportes profesionales, sobre todo en USA, las dimensiones físicas tienen que estar dentro de unos valores y si no se cumplen adiós. Otro ejemplo de eso puede ser Doug Flutie, que por su tamaño también tuvo que buscarse la vida en Canadá hasta que la liga le brindó una oportunidad de brillar.

El caso es que el jugador se ganó el puesto de titular desde el primer partido y no dejó indiferente a nadie. Sus más de 3000 yardas de pase, 26/10 (TD/Int), QB rating de 100.0 y casi 500 yardas de carrera y 4 TDs, son números de rookie del año, pero en aquella temporada el que se llevó toda la atención fue RGIII, que se llevó el título. No obstante, la “venganza” de Wilson no tardó en llegar, al derrotar a los Redskins de Robert en Washington en el primer partido de play offs. La sensación que dejó Wilson es que los Seahawks habían encontrado al gran robo del draft. El jugador tenía una tranquilidad anómala para su edad, una gran visión de juego, muy buenas piernas para escapar de la presión y se equivocaba muy poco.

En su segunda temporada Wilson mejoró todos sus números de pase y volvió a llevar a los de Seattle a la off season. Aunque esta vez se cumplieron las expectativas y los Seahawks se alzaron con la victoria en la Super Bowl al masacrar sin piedad a los Denver Broncos de Peyton Manning en una suerte de cesión de testigo entre la vieja guardia y la nueva hornada de quarterbacks liderada, ahora sí, por Russell Wilson. De este modo, el número 3 de los Seahawks se convertía en el primer, y hasta ahora único, quarterback de la generación en hacerse con el preciado trofeo.

En la tercera temporada, Russell Wilson siguió a lo suyo y tras otra gran temporada, los Seattle Seahawks volvieron a plantarse en la Super Bowl de Arizona contra los New England Patriots, con la posibilidad de ser el primer equipo en ganar “back to back” títulos desde los Patriots de principios de los 2000. La historia de esa final ya es conocida y no hace falta recordarla. Después de solo 3 temporadas, Russell Wilson parece que se confirma como el mejor quarterback del draft 2012 y con un futuro brillante por delante. La única duda que hay es ¿cuál es el potencial real del jugador en un equipo que realmente deba depender de él 100%?, ya que Wilson, siendo sinceros, se ha encontrado en un equipo que ha contado con una defensa histórica y con uno de los mejores running backs de la última década en el mejor momento de su carrera.

Esta cuarta temporada, en la que la defensa no está al mismo nivel que ha demostrado en los últimos años, en que Lynch está muy alejado de sus números, a Wilson se le está pidiendo que vaya un paso más allá y el jugador no está consiguiendo darlo. El principio de temporada está dejando más sombras de las esperadas y los Seahawks empiezan a ver como los Cardinals se están alejando en la clasificación de la división. Los Seahawks son mucho equipo y aún queda tiempo de sobra como para que se metan en play off, pero sí que es la primera vez en la que vemos a un Russell Wilson jugando a un nivel alejado de lo que conocemos. ¿Debe cundir el pánico en Seattle? Con el quarterback desde luego que no, para mí, y yo creo que para casi todos, es el mejor QB de aquel año y seguro que aún le queda mucha pólvora por delante, pero también creo que para de verdad ser una superestrella de la liga, necesita asumir el rol de líder del equipo y dar un paso adelante.

Nick Foles – Posición 88 – Philadelphia Eagles

Photo CC by  Keith Allison
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Foles fue drafteado por los Eagles de Andy Reid en la que a la postre sería su última temporada en el banquillo de los de Philly. Foles casi no jugó durante su primera temporada en el equipo, mientras estaba a la sombra de Michael Vick.

En su segunda temporada, y ya con el gurú Kelly a los mandos, Foles siguió en la posición de backup de Vick, que claramente rindió a un nivel muy superior durante la pretemporada. Sin embargo, una lesión del quarterback veterano permitió que Foles tuviera partidos como titular. En los partidos que disputó cuajó actuaciones impresionantes. Tanto es así, que el primer partido en el que jugó como titular recibió el título de mejor jugador ofensivo de la semana en la NFC tras completar casi 300 yardas de pase con 3 TDs y uno más de carrera. Tras una pequeña lesión y que Vick volviera solo para reacaer de su lesión, Foles volvió a la titularidad en la novena jornada de liga y ya nunca volvió a la suplencia. Los números de esa temporad de Foles, que fue votado para disputar su primera y única Pro Bowl en la que ganó el MVP ofensivo, son históricos: 27 TDs y 2 Int, lo que supone el mejor ratio TD/Int de la historia y 119.0 de rating de quarterback, el tercero más alto jamás registrado. Lo mejor de esa temporada fue la sensación de que los Eagles habían encontrado a un quarterback franquicia casi sin quererlo.

El año siguiente Foles partía con la titularidad asegurada y más tras la marcha de Vick. Otro que se había ido era DeSean Jackson, que dejaba la posición de receptor titular a Jeremy Maclin, que volvía después de un año en blanco. El equipo parecía que estaba en ruta para hacer un gran año. La temporada empezó mal con dos fumbles y una intercepción en la primera parte del primer partido. En solo dos cuartos Foles había casi igualado el número total de turnovers de la temporada anterior (2 Int y 2 Fum). En la segunda parte se rehizo y consiguieron darle la vuelta al partido. Las siguientes jornadas Foles hizo números muy impresionantes pero a costa de no parar de lanzar pases, lo que hizo que su rating y los porcentajes de pase fueran empeorando (de todas formas yo creo que el rating es una estadística un poco absurda que no tiene por qué indicar la realidad de lo que ha ocurrido en el partido). La temporada acabó antes de hora para Foles al romperse la clavícula, siendo sustituido por Mark Sánchez. En caulquier caso, los números de Foles en esa temporada estuvieron muy alejados de los de su temporada anterior y comenzaron a haber dudas para el año siguiente.

Esta off season, Kelly, en su política de reconstrucción de equipo, mandó a Foles a Saint Louis a cambio de Bradford. En las 5 jornadas que se han disputado, Foles ha dejado un poco de todo: buenos momentos, otros no tan buenos y también malos. El jugador en ningún momento ha vuelto a parecer el de 2013, aunque sí creo que tiene sitio en la liga. La temporada que hizo no pudo ser por casualidad por mucho que se quiera otorgar mérito al sistema de Kelly. Otro día hablaremos de cuanta parte del éxito (o no) de un equipo está en el sistema en sí mismo o en los jugadores que lo ponen en funcionamiento. Me parece un tema muy interesante y muy bueno para crear un debate.

Kirk Cousins – Posición 102 – Washington Redskins

Photo CC by  Keith Allison
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En el mismo draft en el que los Redskins se jugaron todo el futuro a medio plazo de la franquicia a una carta, los de Washington apostaron por un segundo quarterback en cuarta ronda de aquel draft. Kirk Cousins llegaba para ser backup de RGIII y con la aspiración de formarse a su sombra y ser un buen jugador para los momentos en los que la estrella estuviera lesionada o para los momentos de la basura.

Durante la primera temporada Cousins casi no tocó bola, aunque los partidos en los que jugó dejaron buenas sensaciones. Hablamos de un pocket passer típico, un perfil muy distinto al de Robert Griffin, pero parecía que era capaz de rendir a buen nivel y que había sido un acierto hacerse con sus servicios. En la segunda temporada, el jugador contó con los últimos partidos tras lesionarse Robert y, al igual que en su primer año, dejó muestras de su calidad.

En la tercera temporada, en la que ya contó con una participación significativa cuando RGIII fue sentado, Kirk demostró que no era tan buen quarterback como había parecido. No era un desastre absoluto, pero tampoco parecía un titular de garantías. Hizo algunos buenos partidos hasta que implosionó contra los Giants lanzando 4 intercepciones y haciendo un fumble. El jugador aguantó unas cuantas jornadas más como titular hasta que, de nuevo, otro desastre contra los Seahawks, hizo que volviera al banquillo pero, esta vez, en favor de Colt McCoy.

Esta temporada en la que estamos, el jugador ha sido confirmado como el titular del equipo. De momento van 5 jornadas y en todas Cousins ha estado a los mandos con resultados dispares. Cousins ha dado muestras de tener capacidad para dirigir al equipo, pero también ha dejado sombras de duda. Es cierto que no ha tenido ningún momento catastrófico, el equipo está sacando partidos y está mucho mejor de lo que se esperaba de los Redskins a principio de temporada, lo que ya en sí mismo es buena señal. Veremos cómo termina la temporada Cousins, que seguramente, si consigue terminar con un récord más o menos equilibrado, tendrá la plaza de titular asegurada para el año que viene.

Conclusiones

Creo que de todos los QBs de esa generación, Cousins es el que mejor está rindiendo en 2015. A lo mejor no es justo del todo porque está claro que influye de donde viene cada uno. No es la misma exigencia la que tiene Russell Wilson o Luck que la que puede tener Cousins o Foles, pero de todos ellos, al único que se está viendo dar un paso adelante es al jugador de los Washington Redskins. Es curioso que a un grupo de quarterbacks de tanta calidad les haya dado la pájara justo ahora, en su cuarto año. Esto no es definitivo, los principios de temporada siempre son inciertos y normalmente los equipos se ajustan durante finales de octubre y noviembre. Es a partir de ahora cuando deberíamos de empezar a ver la situación real de unos y otros, pero hasta ahora, las sensaciones no están siendo nada buenas, y las generaciones siguientes, con Blake Bortles a la cabeza, están pisando con fuerza.

One thought on “El grupo de los malditos”

  1. Creo que tienes parte de razón al llamar malditos a este grupo de QBs, pero no creo que sea culpa suya. De hecho, a mi entender creo que han dado todo lo bueno que podían, está claro que para que un QB rinda al máximo, el sistema tiene que ser uno que pueda adaptarse o que no haga ni falta hacerlo, además del cuerpo técnico, el resto de jugadores tienen que aportar porque esto no deja de ser un juego de equipo, aunque muchos insistan en que solo juega el QB. Y muchos de ellos no han disfrutado de un buen backfield o una OL segura.

    De todas formas, como bien has dicho, la temporada 2015 acaba de comenzar y creo que algunos de ellos todavía pueden hacer grandes cosas como Luck, Wilson yTannehill.

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