¿El mejor de siempre?

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Photo CC by  Football Schedule
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Ahora que la temporada ha terminado y nos encontramos irremediablemente ante 7 meses sin guascas de por medio, es el momento de echar la vista atrás y de hacer un poco de balance de lo que ha sido la temporada. Muchas cosas interesantes han ocurrido desde la primera jornada, allá por el lejano mes de Septiembre. Podría hablar de si estamos ante el final de Peyton Manning, si DeMarco Murray volverá a tener otra temporada como la 2014, de si es justo el MVP de Aaron Rodgers o de qué planeta ha venido JJ Watt. Pero hoy prefiero hacer balance de algo mucho más inmediato como es la Super Bowl, de la que apenas nos estamos recuperando. Y, en especial, quería centrarme en qué significa este cuarto título y tercer MVP para el quarterback de los New England Patriots, Tom Brady.

Desde Estados Unidos es uno de los dos temas que más se comentan, el otro es la jugada que propició la intercepción de Malcolm Butler que cerró el partido. La mayoría de la gente opina que este título, definitivamente, sitúa al genial jugador californiano al nivel de los más grandes y, probablemente, por encima de ellos.

Photo CC by  Karen
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Antes de empezar mi argumentación, debo decir que no tengo el suficiente conocimiento histórico como para poder valorar a los quarterbacks de todas las épocas. A fuerza de mirar vídeos antiguos y leer artículos, conozco los 10 ó 15 nombres que siempre saltan en las conversaciones por ese título imaginario de “el mejor quarterback de la historia”, y he visto recopilatorios de las mejores jugadas de casi todos. Por otro lado, es injusto intentar comparar a los jugadores de distintas eras por sus estadísticas. Si atendemos fríamente a los números, Peyton Manning hizo el doble de touchdowns que Terry Bradshaw en su mejor temporada, y casi el doble que Montana en la mejor del exjugador de San Francisco, por lo que Bradshaw y Montana no podrían estar nunca a su nivel. Pero como comentaba, la liga evoluciona tanto, que no es posible comparar momentos temporales tan alejados en el tiempo.

De todas formas, ¿qué es ser el mejor quarterback? ¿El que gan más partidos? ¿Más títulos? ¿El que saca lo mejor de sus compañeros pese a que pierdan todos los partidos? ¿O es el que hace las cosas más imposibles de manera regular? Si nos basamos en esto último, los números no deberían importar. Obviamente, si eres el mejor, te equivocas poco y tus números serán buenos, pero siempre hay que ver un poco más allá. Si nos basamos simplemente en condiciones técnicas, sin importar resultados, es posible que el mejor de la historia sea Aaron Rodgers; indudablemente el mejor quarterback que hay ahora mismo en la competición.

Photo CC by  Mike Morbeck
Photo CC by Mike Morbeck

Por eso uno de los argumentos que sí que parecen más plausibles como medida de comparación, es la cantidad de títulos que es capaz de lograr un quarterback. Pero también podríamos cogerlo con pinzas, porque por esa regla de 3, Trent Dilfer, ganador de la Super Bowl con los Ravens en el año 2000 o Brad Johnson, campeón en 2002 con los Bucs, deberían ser mejores que Dan Marino. Cosa que no se cree nadie. Al final, lograr una Super Bowl, no es cosa de un quarterback. Se necesita todo un equipo acompañando: Montana tenía a Rice, una secundaria de escándalo liderada por Lott y a un genio de las pizarras en el banquillo. Bradshaw tenía a Swann, Stallworth, Franco Harris y a la Steel Curtain. Incluso John Elway, pese a la grandísima carrera que tuvo, no logró los anillos hasta que tuvo a su lado a otros grandes como Terrell Davis y Shannon Sharpe.

Tom Brady ha estado en las conversaciones de mejor quarterback de la historia desde sus primeros años, gracias a los 3 anillos que logró en sus cuatro primeras temporadas. Realmente en las cinco primeras, pero dado que su año de rookie no jugó, no lo cuento. En aquel momento los Patriots eran un equipo del perfil de su entrenador: poderoso en defensa, pero Brady era capaz de orquestrar remontadas en todas y cada una de aquellas Super Bowls, logrando además dos títulos de MVP. Vamos, que el motor era la defensa, pero el piloto era Brady.

Después de aquello, todo el mundo daba por seguro que Brady marcaría una época ya que los mejores años aún estaban por delante. Desde entonces, y hasta esta temporada: 2 derrotas en Super Bowls, 3 derrotas en finales de conferencia y 3 derrotas más en otras rondas de play off, y tan sólo una temporada en la que se quedaron fuera de la fase final, justo el año en el que Brady se lesionó. Parecía que nunca llegaría el tan ansiado cuarto título que situara a Tom al nivel de los más grandes. Especialmente dolorosas fueron las dos Super Bowls que se perdieron frente a los Giants: la primera con la recepción absurda de David Tyree con el casco y, la segunda, con la no recepción de Wes Welker que pudo haber cerrado el partido y que, probablemente, se le siga apareciendo en pesadillas.

Photo CC by  Beth Hart
Photo CC by Beth Hart

Pero esta temporada, la peor desde que es profesional, con críticas a su juego en las primeras jornadas que apuntaban a que se había quedado sin fuerza, que no tenía precisión, que no había entendimiento entre el quarterback y sus receptores, y que alcanzó el límite después de la aplastante derrota de los Patriots en Kansas, en la que se llegó a decir que Belichick tenía que apostar por el rookie Jimmy Garoppolo y sentar a Tom Brady en una suerte de final de ciclo, ha terminado siendo la de la redención, en la que la pareja más laureada de la historia de este deporte: Brady-Belichick, ha logrado hacerse con el tan ansiado cuarto trofeo Lombardi.

Esta victoria, como decía anteriormente, sitúa a Brady entre los mejores. ¿Mejor que Montana y Bradshaw? A nivel de títulos no tengo ninguna duda. Me hace mucha gracia un argumento que he leído varias veces en estos días, que dice que Brady sigue sin estar al nivel de Montana porque el ex de los 49ers fue perfecto en la Super Bowl al lograr un balance de 4-0, y que Brady ha necesitado jugar 6 para ganar 4. Centrémonos un poco. Ese argumento es absurdo. ¿Por qué? Pues lógicamente porque no estamos hablando de que Montana solo jugó 4 temporadas y que siempre venció. En ese caso sí que Montana sería el mejor: 4 temporadas y 4 títulos, ¡vaya fiera!. Pero el hecho de que “solo” llegara a 4 Super Bowls, fue porque cayeron mucho antes en los play offs. Desde mi punto de vista vale mucho más llegar a la Super Bowl y perder, que caer a las primeras de cambio o en la ronda divisional. Y en algunas ocasiones, hablamos de palizas brutales, como el 49-3 que le cascaron los Giants a los 49ers en el 87.

Photo CC by  Korye Logan
Photo CC by Korye Logan

Una cosa que creo que sí que puede ser una lanza en su favor, es el hecho de que este cuarto título lo haya logrado después de remontarle 10 puntos de desventaja a la mejor defensa de la última década. Endosarle 28 puntos a este equipo no es tarea fácil y si no, que se lo pregunten a Peyton Manning y a sus Broncos la temporada pasada. Tom, y el planteamiento de McDaniels, que fue genial, fueron imparables durante todo el partido, pero Tom tuvo además la tranquilidad y frialdad de ceñirse al plan establecido y en ningún momento tratar de lanzar bombas en profundo, lo que habría tirado al traste con la estrategia.

Como he venido diciendo en el artículo de las distintas eras, no voy a considerar a Brady el mejor de la historia porque no creo que sea posible hacerlo. Sin duda estará en las conversaciones para siempre. Siempre que se hable de los grandes quarterbacks, Tom tendrá reservado un lugar en esa lista junto a otros nombres como Bart Starr, Johnny Unitas, Roger Staubach, Terry Bradshaw, Joe Montana, Dan Marino, Warren Moon, John Elway, Brett Favre, Peyton Manning o Aaron Rodgers. Es un jugador con una carrera maravillosa y difícilmente igualable.

Photo CC by  Beth Hart
Photo CC by Beth Hart

El 3 de agosto Tom Brady cumplirá 38 años. Cada año nos acerca un poco más al final de la carrera de este genial jugador que, de repudiado en el draft del año 2000 en el que cayó hasta la posición 199, pasó a ser uno de los jugadores más cotizados de la liga. Estoy seguro de que cada temporada que le quede en el depósito seguirá siendo un borrón y cuenta nueva y una nueva carrera hacia la victoria final. Si la conseguirá o no, no podemos saberlo, pero creo que Tom está en paz consigo mismo. Ha enterrado los fantasmas en el mismo estadio en el que comenzaron a perseguirle siete años atrás. Todo lo que venga ahora será regalo a los aficionados que tanto hemos disfrutado con él sobre el emparrillado.

Este deporte, más que por la grandeza de los equipos, se forja por las proezas que los héroes que saltan al campo nos regalan semana a semana. Da igual que se llame Manning, Lynch o Revis. Todos pueden alcanzar su momento de gloria el día menos inesperado, si no, que se lo digan a Malcolm Butler. Esta Super Bowl, después del subidón que me dio el ver a los Patriots alzando el cuarto Lombardi, me deja un toque de melancolía porque creo que ya hay pocas cosas que aten a Tom a la competición. El día del adiós llegará, espero que más tarde que pronto, por eso creo que, de ahora en adelante, debemos disfrutar todo lo que podamos con el número 12 de los New England Patriots, antes de que abandone el campo de batalla y sea encumbrado al Olimpo del Hall of Fame.

One thought on “¿El mejor de siempre?”

  1. Gran articulo como siempre!
    Es un debate muy complicado ya que como bien dices es imposible comparar distintas epocas y distintos momentos pero vamos, de aquí a septiembre saldrán muchas conversaciones de este tipo para aguantar todos estos meses de espera xD

    He leido en algun foro una reflexión muy interesante y que puede aportar algo de luz al debate; si empezaras un equipo de cero lo mejor sería tener un QB que sepa acomplarse a cualquier habitat y aporte desde el primer segundo; muchos grandes QBs lo han sido porque uno, son muy buenos y dos, el sistema de juego casaba a la perfección con ellos…. ¿pero que hubiera sido de ellos con un sistema distinto?
    ¿Brady sin Belichick habría conseguido lo mismo?
    ¿Quienes en la historia de la NFL han sido un QB sistema o un QB producto del sistema?
    Bajo esa reflexión donde situamos a los Montana, Marino, Rodgers, Brady, Payton o Luck?

    Cambiando de tema, no estaría mal un articulo donde se desarrollara la idea de los QB moviles y su futuro a medio plazo; los Willson, Kapernick, Griffin,Newton, Manziel, Mariota…. una vez las defensas ya conocen este tipo QB, se puede seguir apostando por ellos? desde el Collegue cada vez vienen más de este estilo y se está perdiendo el clasico pocket-passer.

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