Finales de conferencia – resumen

Photo CC by Andrew Seaman

Como llegaron, se fueron. Los grandes duelos quedaron poco menos que en dos entrenamientos con público. Los equipos locales no tuvieron compasión con los visitantes y los dos mejores equipos de la competición se verán las caras en la Super Bowl LIV de Miami.

Tennessee Titans – Kansas City Chiefs

El duelo más esperado de la noche, al menos para mí, supuso el final de la aventura de los Titans y la confirmación definitiva (otra vez) de que, cuando está bien, no hay nadie más especial en la liga que Patrick Mahomes. El MVP de la temporada pasada dio un recital para remontar los 10 puntos de desventaja con los que comenzaron los de Tennessee el partido y llegar 17-21 al descanso. En la segunda mitad casi no hubo historia, la defensa de los Chiefs acabó con el juego de carrera y, tras dos TDs más, el 17-35 a mitad del último cuarto se convirtió en una barrera insalvable.

Los Titans comenzaron bien el partido, con ambición y desparpajo, al igual que la semana anterior en Baltimore. La diferencia esta vez fue que los Chiefs no se hundieron con les ocurrió a los Ravens y que la defensa fue capaz de parar al gran Derrik Henry, que terminó el partido con 69 yardas y una media de 3.6 yardas por carrera, muy lejos de las exhibiciones de las últimas jornadas. Fue una pena que la historia del partido se acabara en el descanso. Pensaba que los Titans no se darían por vencidos y que seguirían ofreciendo resistencia, sobre todo después de frenar el primer drive de los Chiefs del tercer cuarto, pero todo fue un espejismo. La defensa de los locales casi no dio opción y el sueño de la Super Bowl se fue alejando de la ciudad de la música a cada snap de Patrick Mahomes.

En este escenario de tener que ir a remontar el peso del ataque recayó por primera vez en los playoffs en Ryan Tannehill, y creo que el quarterback cumplió con su papel: 21/31 para 209 yardas y 2 TDs. Unos números buenos, sin fallo, que realmente no se ajustan a la desigualdad que se vio en la segunda parte. Números escasos cuando delante tienes a un quarterback  que lanza 294 yardas por el aire y 3 TDs y es el mejor running back de su equipo con 53 yardas y otro TD. Kelce casi no tuvo que aparecer durante al partido, al menos en lo que a juego de pase se refiere. Ayer los hombres fuertes fueron Hill y Watkins, que combinaron para 181 yardas y 3 TDs. Toda una demostración de poderío aéreo.

Cincuenta años hace que los Chiefs no juegan la Super Bowl, se dice pronto, desde el “just keep matriculating the ball down the field, boys”, una de las frases más icónicas de la historia de la NFL. Una oportunidad que un equipo increíble se ha ganado con todas las de la ley: Mahomes, Hill, Kelce, Watkins, Matthieu, Sorensen, Suggs, Hitchens… Andy Reid. Sesenta minutos para acabar con una historia de cincuenta años. Parece poco, o mucho. Sea lo que sea, este equipo todavía no ha escrito la última página en la historia de la temporada 2019 de la NFL.

Green Bay Packers – San Francisco 49ers

Llevo un rato pensando cómo analizar este partido. Si lo hago un poco serio tendría que empezar como empiezan las grandes historias, un resumen rápido global, y luego un análisis un poquito más detallado. Voy a hacerlo del siguiente modo: 0-27 al descanso 49ers con 3 TDs de Mostert, 7-34 a mitad del tercer cuarto y cuarto y medio de basura hasta el final del partido. Ah, sí, el TD de los 34 puntos también de Mostert. Y se acabó.

¿Lo dejo ahí? Creo que podría. En el análisis previo de las finales de conferencia decía que este era el partido más desigualado de los dos. Veía a los de San Francisco favoritos claros y no veía cómo podían los Packers llevarse el partido, bueno, sí, hacía falta que Aaron Rodgers diera un recital superior, pero eso no ocurrió. Dicho lo cual, tampoco me esperaba un 27-0 al descanso. De todos los números de este partido creo que el que mejor define todo y el que más debería de sorprendernos es el siguiente: selección de jugadas de San Franciso 42 carreras/8 pases. Repito, de las 50 jugadas, 42 carreras. Ese número es de hace 40 años. Eso ya no ocurre. No es de esta época. Los megaexpertos y sabios dicen que esto es una liga de pase, que los running back están muertos, que acabemos con los full backs etc etc. Pues chico, aquí el amigo Shanahan acaba de meter a sus 49ers en la Super Bowl a base de trinchera y físico, a una media de 6.8 yardas por carrera. Son números incontestables, números apabullantes y de control de reloj.

Por el lado de los Packers poco se puede decir. Tan sólo que confirmaron lo que parecía, que eran un equipo que ha estado beneficiado de jugar en una división floja y de un cruce en la ronda divisional contra un equipo muy afectado por las lesiones que bastante hizo con llegar hasta ahí. Viendo la conclusión del año, parece que este año la NFC ha sido la más floja de las dos conferencias. Lo que es un hecho inusual y al que estamos poco acostumbrados. No sé si es por el nombre de los equipos, o porque siempre hay otros nuevos que entran en las rotaciones de los mejores, pero esta no es la NFC que conocemos. Ahora bien, que nadie se despiste, que estos 49ers son un equipazo. Han barrido en los playoffs y llegan a la Super Bowl como una apisonadora. Veinticinco años desde la última victoria, casi nada. 

Ahora tenemos dos semanas de parón para procesar lo que será el último partido de la temporada, no es el momento de entrar en análisis de posibilidades de uno y otro. Es momento de ilusionarse, porque, si bien las finales de conferencia no han estado al nivel que todos hubiéramos querido, la Super Bowl se presenta como un partido legendario entre dos equipos que se han mostrado intratables durante todos los playoffs. Dos semanas, cuánto tiempo, o qué poco…

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