Foles y el olvido

Photo CC by Keith Allison

La carrera de Nick Foles es, cuanto menos, una sucesión de picos: hacia arriba y hacia abajo. De tomar las riendas de los Eagles con la temporada 2013 iniciada, hacer un 27/2 TD/Int y 119.2 de rating, a un 13/10 en los primeros 8 partidos de la temporada siguiente con 81.4 de rating. De pasar un par de años en el exilio bastante mediocres a ser el héroe de la primera Super Bowl de los Eagles. El último capítulo en su historia ha sucedido este mismo fin de semana en el que se quedó en el banquillo cuando los Jaguars iban perdiendo 25-0 en casa contra los irregulares Bucs. ¿Es este el fin del camino para Nick Foles? ¿O solo una nueva depresión antes de su próxima gesta?

Después de sus irregulares comienzos, parecía que el campeonato de 2017, acompañado de Super Bowl MVP, situaban a Foles en la lista de quarterbacks que tendrían contrato de titular en los siguientes años. Si bien en 2018 continuó en Philadelphia como backup de lujo de un lesionado Wentz, durante la última off season los Eagles no pudieron hacer nada para retenerle y el jugador se fue a la agencia libre buscando un equipo con posibilidades que solo estuviera a falta de un buen quarterback de dar el salto a equipo de play-off y en el que no hubiera competencia real por la posición de titular. Uno de los equipos que mejor encajaban con este perfil eran los Jacksonville Jaguars. Como se esperaba, el acuerdo no tardó en cerrarse. El 3 de marzo, Foles firmaba un contrato de 4 años por 88 millones con los de Florida. La posición definitiva. Un equipo con buena defensa, con buenos nombres en ataque y sin ningún quarterback que hiciera sombra a la nueva adquisición.

Sin embargo, poco tardaron las cosas en ponérsele mal a Nick. En el primer cuarto del primer partido, Foles se rompió la clavícula del hombro izquierdo y tuvo que ser operado perdiéndose los primeros diez partidos. Hasta ahí, una desgracia y a seguir para adelante. El problema fue que el quarterback suplente, el desconocido Gardner Minshew, elegido en la sexta ronda del draft de 2019, sorprendió a propios y extraños realizando unas grandes actuaciones. Para cuando Foles volvió a estar activo había incluso dudas de que recuperara la titularidad. Para ser sinceros, mi opinión en este sentido es que, eligiera lo que eligiera, Marrone no se equivocaría. Seguir confiando en Minshew habría sido una decisión aceptable ya que el jugador había cumplido con creces; sentar a Minshew en el banquillo y darle la titularidad a la estrella del equipo que cobra 22 millones por temporada, también era una opción plausible. Gardner había disfrutado de 8 partidos de titular, había demostrado su valía y claramente se había ganado el título de futuro jugador franquicia del equipo, pero Foles es un jugador veterano, con experiencia y con grandes actuaciones en su historial. Yo creo que lo lógico era lo que hizo el entrenador.

Pero hete aquí que las cosas tampoco fueron por los derroteros que todo el mundo hubiera deseado. La vuelta de Foles después de dos meses en el dique seco, con un equipo con el que casi no había jugado, fue como todo el mundo podría haberse imaginado. Si bien no fueron especialmente calamitosos, 2TDs y 2 Ints en 2 partidos y medio es medio aceptable, el problema fue que los 3 acabaron en derrota, y más cuando el equipo tenía posibilidades reales de llegar a enero. En el partido de esta última jornada tuvo que ser Minshew el que tomara las riendas del equipo en la segunda parte, si bien no pudo lograr la remontada (25 puntos no es fácil de remontar), al menos logró poner puntos en el marcador y devolver la frescura al ataque.

Foles no es un mal quarterback. Ningún jugador capaz de hacer lo que hizo este hombre durante los partidos que dirigió el año de la Super Bowl de los Eagles culminada con la que probablemente sea “la mejor actuación de la historia de un quarterback en una Super Bowl”, lo es. Irregular, sí. Pero creo que hay que ser objetivos en todo este lío. Foles está intentando hacerse a un grupo nuevo, con el que solo ha jugado 3 partidos y medio. Con entrenador nuevo y un sistema nuevo. Y lo está haciendo en los meses en los que los equipos ya están rodados. No estamos hablando de que Nick está adaptándose a los Jaguars durante las 4 primeras jornadas de la temporada, donde todo es desorden y fallos de comunicación. En esa situación los errores se diluyen más porque hay fallos por todas partes. Hablamos de que Foles ha vuelto a la titularidad en el punto en el que los rivales ya se conocen. Todos saben cómo piensa el compañero que tiene al lado y los errores disminuyen, los play-offs se acercan y todos los equipos se juegan algo.

Decía Valdano que el fútbol es un estado de ánimo. Puede que esa frase se pueda aplicar a otros deportes, incluso a la vida en general. Pero a mí me da que la cosa también va por ahí. Minshew entró en la liga como un torbellino. Con margen, lo que siempre es fundamental para un quarterback. Nadie espera nada de un sexta ronda en su primera temporada. Que no cometa demasiados errores ya se puede considerar como suficiente, pero es que Minshew, además, fue capaz de ganar partidos con muy buenas actuaciones. Poner a Foles ahora, como las cosas no vayan bien de primeras, es un riesgo grande. Se puede producir la desconfianza y pueden surgir las dudas. Mi impresión, desde 5000 kilómetros de distancia, es que algo de eso hay. Creo que, si no ocurre nada raro en las próximas jornadas, Gardner Minshew será el quarterback titular de los Jaguars para lo que queda de temporada y, probablemente, para las próximas. Y no nos equivoquemos, como decía antes, creo que también es justo. En este deporte, los trenes solo pasan una vez. Si Minshew no hubiera respondido, podríamos estar hablando de una sexta ronda tirada a la basura, algo que ocurre con mucha frecuencia independientemente de la posición en la que juegue. Pero parece que los Jaguars han logrado el robo del draft de 2019.

En este escenario, ¿qué quedaría para Foles? Suponiendo que los Jaguars decidan apostar definitivamente por Minshew, la cosa es un poco rocambolesca. Ningún equipo se puede permitir tener un backup que cobra 22 millones por temporada y al que le quedan 3 años de contrato, con lo que no creo que los Jaguars aguanten esa situación, por mucho que Minshew esté cobrando una cantidad irrisoria (medio millón al año). La opción sería buscarle una salida. Pero no sé si hay muchos equipos dispuestos a asumir esa ficha por un jugador cuyo caché se ha devaluado en menos de 3 partidos (1 cuarto, dos partidos enteros y una mitad), aunque sea de manera completamente injusta a mi modo de entender la situación. Aunque también os digo que la realidad de la liga es la que es, y es que hay una necesidad de quarterbacks decentes tremenda. Los Steelers, después de Big Ben, son la nada. Rivers está haciendo una temporada calamitosa a sus casi 38 años, los Dolphins no tienen quarterback, al señor que juega en los Bears ni lo nombro, Jameis Winston es el señor binario, o 400 yardas y 4 TDs, o 4 Ints, los Colts huérfanos, los Broncos tres cuartos de lo mismo… Opciones hay, y vacío de quarterbacks titulares también, no hablemos de los backups. Creo que Nick se merece otra oportunidad. Se merece una titularidad tranquila en la que demostrar que las cosas que hemos visto de él no han sido espejismo. Creo que el destino se lo debe, y nos lo debe un poco a todos como espectadores. En Jacksonville parece que las cosas no han salido como él quería, al menos de momento, pues a hacer la maleta y a buscar ese lugar en el que poder intentar en nuevo ascenso hasta la cima de la NFL.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *