La hora de la guillotina

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Photo CC by  Zoltán Horlik
Photo CC by Zoltán Horlik

Muy al estilo que tan de moda pusieron los franceses hace unos siglos, los equipos de la NFL están empezando a “guillotinar” a algunos de sus hombres importantes en estas fechas tan cercanas a la apertura de la agencia libre. Los últimos ilustres en caer: AJ Hawk en los Packers, Bush en Lions y Jacoby Jones en los Ravens.

¿Cuáles son las condiciones que debe cumplir un jugador para ser condenado al cadalso? Pues no es una cosa concreta, pero sí que hay unas cuantas circunstancias que suelen estar relacionadas: bajo rendidimiento, alto salario, edad avanzada, mal comportamiento fuera del campo o ser una bomba en el vestuario. De todas formas, no es una ley universal. El bajo rendimiento, dependiendo de otros aspectos, puede ser condena directa o no. Por ejemplo: un rookie no drafteado que no ha hecho una gran temporada, no tiene por qué ser condenado. Como su ficha será baja, a los equipos seguramente no les importe aguantarlo un año más, al menos hasta el inicio de la pretemporada y allí, que vuelva a pelear por un puesto en el equipo.

Sin embargo, si es un jugador que ha hecho alguna buena temporada y, tras eso, lleva dos o tres años paseándose por los terrenos de juego, es altamente probable que un día se encuentre un mensaje en el buzón, diciéndole que no se moleste en pasar a recoger sus cosas que ya están en mensajería camino de su casa. Dentro de esta clasificación hay unos cuantos nombres que pueden estar sonando: Doug Martin, Cordarrelle Patterson, Ridley Cooper, Sam Bradford (¿ha tenido realmente alguna temporada buena?) o Trent Richardson (este sí que ha sido un desastre desde el primer día).

Photo CC by  Jeffrey Beall
Photo CC by Jeffrey Beall

Arriba he comentado que hay 5 factores a tener en cuenta. Realmente hay 4 distintos (aunque combinables), y el quinto, es el que combina casi siempre en caso de decapitación: la pasta. La NFL se rige por la pasta y, en esta época del año, los equipos están ávidos por hacer hueco en el salary cap para poder hacer pujas importantes en la agencia libre.

Por tanto, siguiente combinación de factores: edad + pasta. Muchos ilustres están sonando. Entre los más conocidos, podríamos hablar de Revis y Wilfork, el primero más por la pasta y el segundo más por la edad, DeMeco Ryans, Peyton Manning (está habiendo tanta especulación con el bueno de Peyton que casi podría hacer una serie de entradas solo hablando del tema), Darnell Docket, Patrick Willis, Brandon Marshall, Steven Jackson, Greg Jennings, Troy Polamalu o Haloti Ngata.

Como véis, la lista de ilustres es bastante importante, y eso que me estoy dejando gente fuera. El siguiente factor lo voy a unificar y quedaría simplemente en problemas extradeportivos (+ pasta), aunque en este ámbito, creo que la pasta puede ser hasta indiferente: Percy Harvin, Josh Gordon, Adrian Peterson, Justin Blackmon (¿jugará este año algún snap?¿dónde?) o Johnnie Manziel (por dar morbillo).

Photo CC by  Football Schedule
Photo CC by Football Schedule

Y para acabar, la pregunta sería ¿hay algún jugador que cumpla más de dos requisitos del listado? Pues sí amigos, vaya que si lo hay. Sobre todos los nombres mentados, los que tenéis en mente (Josh McCown no cuenta porque ya ha pasado por la guillotina y ahora busca alguien que le cosa la cabeza al cuerpo otra vez) o alguno del que nadie habla, existe uno, el elegido para el que se está fabricando la guillotina más grande de la historia. Aquel que lleva hundiendo en la miseria un equipo año tras año de manera inexorable. Un devorador de intercepciones, un destructor de ilusiones, un condenado sin remedio pero que de alguna forma ha conseguido engañar a todo el mundo en esa directiva. Me refiero, obviamente, a Jay Cutler. La mayor hecatombe de la liga. El hombre que, él solo, está dilapidando los mejores años de grandísimos jugadores como Alshon Jeffery, Michael Bennet, Brandon Marshall o Matt Forte. Pero ahí sigue. Con sus más de 18 millones de dólares por temporada. Sí, para los que no supiérais, el amigo Cutler tiene el contrato más lucrativo de la liga en términos cuantitativos, ya que firmó 7 años (hasta 2020), por 126.7 millones de dólares. En términos cualitativos, es el séptimo jugador que más cobra al año.

Para colmo de males, el señor que tuvo la brillante idea de renovarle, ya no está en el equipo y le ha dejado el marrón a otro. Quizá deberían empezar a plantearse una cláusula en estas megarrenovaciones. Vale, le renovamos, pero como la cagues y te despida, te lo llevas debajo del brazo. Jay Cutler, por el bien de los Bears, debe pasar por la guillotina cuanto antes ¿Por qué? Principalmente porque es un paquete. Es escalofriante lo malo que es. Hay jugadores con los que tienes ciertas dudas. Stafford tampoco me parece creme de la creme, pero el hombre tiene un brazo potente y de vez en cuando hace partidos importantes. Flacco y Eli pasan sin llamar mucho la atención durante la temporada y en play off se convierten en bestias del emparrillado. Este no. Este es malo a todas horas. Segundo motivo, se está haciendo viejuno. Vale, tiene 31 años. Seguramente la mejor edad para un quarterback. Pero volviendo a la premisa anterior de que es un paquete, estar en su mejor momento igual quiere decir que está dispuesto a destrozar el record de intercepciones.

El siguiente punto en su lista de maldades: que moralmente es un cero a la izquierda. Siempre está con cara de amargado. Si yo estoy en ese huddle y le miro a los ojos antes de un drive decisivo, me hundo. Casi prefiero que pongan al pato Donald a dirigir el ataque. Al menos me echo unas risas.

Así pues, el amigo Cutler cumple TODOS los requisitos necesarios para pasar por la guillotina. ¿Por qué es posible que se libre? (otra vez). Porque ha tenido la dudosa suerte de que estamos en una época sin grandes nombres en la agencia libre (el más importante es McCown), y los hombres que vienen en el draft parece que tampoco son la repera. Así que es altamente posible que Cutler se quede.

Esta entrada iba a empezar como un pequeño análisis sobre los motivos que pueden hacer a un equipo tomar la decisión de cortar a un jugador, pero al final me he puesto a pensar en Cutler y me he encendido. No sé, tenía una voz en el interior que estaba luchando por salir y decirle al mundo lo indignante que me parece lo de ese jugador. Quizá alguno me diga que soy un exagerado y que este año, con otro cuerpo técnico, Cutler pueda hacer un temporadón. Lo siento. Normalmente intento visualizar el mundo como una escala de grises en la que cualquier cosa tiene cabida. Pero Cutler es un punto negro. De ese jugador nunca va a salir nada bueno. Quizá sea una persona encantadora y un gran amigo de sus amigos, pero que se dedique a la venta de seguros, a cantar en la ópera o a vender acciones en la bolsa, pero por favor, que alguien le pase por la guillotina cuanto antes. Creo que a los Bears les iría mejor jugando con 10 y dándole el balón siempre a Forte, aunque reventara después de 8 partidos. Así pues, guillotina para Cutler, aunque siempre, en sentido figurado, o no.

2 thoughts on “La hora de la guillotina”

  1. Jeje, Lo de Cutler es un caso curioso, en serio.
    Se supone que no debe ser tan malo; su etapa colegial y el draft lo daban con mucha proyección (escogido pick 11) y en los Broncos no lo hizo mal en sus 2-3 años, además fue elegido para la ProBowl y todo.
    La cosa se hunde cuando Shanahan fue despedido y Cutler llega a los Bears, desde entonces….nada de nada.
    Pero como bien remarcas el nivel de QBs en la actualidad es horrible, ahora se cotiza mucho por un QB que no la fastidie, ya no hay QBs ganadores y todo eso viene por la transformación de la NCAAF, antes se formaba a los jugadores para la NFL pero actualmente los equipos universitarios ya juegan para ganar y su estilo es totalmente diferente a la NFL con la Spread offense como bandera sin QB que sepan estar en el pocket.
    Ante esta perspectiva creo que a Cutler aun le quedan unas cuantas temporadas, si no en Chicago seguro que en otro equipo.

  2. Muy interesante lo que comentas. También resulta aun mas curioso el tema del nivel de qbs teniendo en cuenta la tendencia a passing league que hay en la actualidad.
    Puede que dentro de poco los equipos vuelvan a apostar por los running backs, si es que alguna vez han dejado de hacerlo

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