Los intangibles y el draft

Share on LinkedIn0Tweet about this on TwitterShare on Facebook2Email this to someoneShare on Google+0Pin on Pinterest0
Photo CC by  Conor Ogle
Photo CC by Conor Ogle

Intangible, según la rae, es un adjetivo que designa aquello que no debe o no puede tocarse. Según la NFL, habría una acepción extra: aquello que no se puede medir.

Y es que los grandes robos y fiascos durante el draft, casi siempre tienen que ver con los aspectos que van más allá de los fríos números que manejan todas las front office. Sabemos en cuanto corre las 40 yardas pero no sabemos las ganas que tiene de mejorar. Sabemos lo alto que salta en vertical, pero no sabemos si el jugador en cuestión es un vividor y si va a tirar su futuro por el desagüe cuando cobre la primera nómina.

Esas son algunas de las cosas que los entrenadores se deben de plantear antes de elegir a cualquier jugador. Como comentaba, hay muchas cosas que no se pueden saber. El archiconocido caso de Tom Brady, que siempre es el ejemplo que salta a la palestra cuando se habla de estos temas, es uno entre miles. No es lo normal. ¿Quién iba a pensar que un jugador que había hecho una combine tan triste iba a convertirse en lo que se ha convertido al final? Ni los Patriots se lo podían esperar. De haber sido así, no habrían esperado hasta la sexta ronda.

Photo CC by  Keith Allison
Photo CC by Keith Allison

En el otro lado, están aquellos jugadores que tienen un potencial enorme, y que con el paso de las jornadas o de las temporadas se van diluyendo hasta caer en el olvido más estrepitoso. Dicho fenómeno aplica también a los otros deportes americanos. Muy comentado ha sido el draft de la NBA de 1984. En aquella ocasión, los Portland Trail Blazers eligieron en segunda posición, por detrás de Hakeem Olajuwon, a Sam Bowie, que tras una carrera plagada de lesiones, nunca llegó a cumplir las expectativas que de él se esperaban. La gravedad del asunto, es que en tercera posición, los Chicago Bulls seleccionarían a Michael Jordan. La primera ronda de aquel draft se completaría con jugadores de la talla de Charles Barkley (5) o John Stockton (16).

La salsa del draft reside precisamente en el que no sea un ciencia exacta. Es cierto que cada vez es más dificil que ocurra un Brady o un Bowie, pero no es descartable. Ahí están jugadores como Richard Sherman, que cayó hasta el puesto 154, y ahora es uno de los cornerbacks más cotizados del mercado.

Photo CC by Jason H. Smith
Photo CC by Jason H. Smith

A día de hoy, Jadeveon Clowney aparece como el número uno en casi todos los mock drafts. Todo el mundo alaba el físico portentoso del jugador, y se prevee que pueda ser uno de esos raros deportistas que sea capaz de marcar una época. Dicho todo esto, parecería una locura no seleccionarlo. Ahora bien, hay comentarios que apuntan a que el jugador, diciéndolo llanamente, es vago. Al parecer le falta capacidad de sacrificio, y la temporada pasada llegó en mal estado de forma al inicio de la temporada, y se perdió varios entrenamientos. Ante esos detalles, es donde todo se vuelve difuso. La vida no es blanca ni negra. Es una amalgama de grises en la que es muy dificil saber cuál es la verdad, porque incluso puede haber más de una explicación plausible. Pero todo esto no se sabrá hasta dentro de unos años, cuando ya se haya visto la auténtica medida del jugador y lo que es capaz de sacrificar en aras del objetivo del equipo.

Quizá dentro de 3 años, estemos llevándonos las manos a la cabeza, sin podernos creer que un jugador sin disciplina pudiera ser la primera elección del draft. Por contra, también puede ocurrir que por estos asuntos se devalue su caché, y que el jugador caiga a la segunda ronda, y que al final si que sea el jugador que todo el mundo espera que sea, y nos llevemos las manos a la cabeza (nuevamente, la cosa es no tenerlas en los bolsillos) diciendo que cómo fue posible que los 32 equipos pasaran de semejante jugador.

Photo CC by   Russell Wilson
Photo CC by Russell Wilson

Un poco en la línea negativa, quería resaltar a un jugador que fue la quinta elección global del draft de 2012; el de Luck, RGIII o Richardson. Me estoy refiriendo al receptor de los Jaguars: Justin Blackmon. Blackmon es un jugador como la copa de un pino, que terminó en el peor equipo de la liga. Su primera temporada de rookie comenzó de manera dubitativa, pero se fue enchufando, para acabar como el mejor receptor rookie de la temporada. Tristemente para él, su equipo fue el segundo peor. Durante esa off season, Blackmon comenzó a tener varios problemas legales. Que si detenciones por conducir bajo los efectos del alcohol, y en peor instancia, el uso de sustancias dopantes, que le valieron la suspensión de los cuatro primeros partidos de la temporada 2013. Volvió en la quinta semana, y tras solo 4 partidos, en los que hizo una media de más de 100 yardas por partido, volvió a ser suspendido por consumo de sustancias dopantes, aunque en esta ocasión de manera indefinida. De hecho, la semana pasada, el general manager de los de Jacksonville, ya dijo que le sorprendería si Blackmon jugaba algún partido esta temporada, que también daba por perdida.

Photo CC by KT King
Photo CC by KT King

Robo o fiasco. La línea que divide uno y otro es extremadamente fina. Lo que es seguro, es que independientemente de lo profesionalizado que esté el proceso del draft, seguirán ocurriendo situaciones de jugadores que fracasan pese haber sido elegidos en primeras rondas, y otros, que pese a provenir de rondas bajas, al final consiguen triunfar. A raíz de esto, voy a dejar una reflexión: ¿podría ocurrir, que los jugadores de primera ronda tienen presión desde el primer partido y no se les permite el menor fallo, y a poco que les va un poco mal ya se les pone la etiqueta de fracasado? en la misma línea de pensamiento, también puedo plantear que quizá de los jugadores de rondas bajas, al esperarse mucho menos de ellos, tienen la oportunidad de ir jugando poco a poco, de modo que se les permita ir adaptándose a la liga de manera progresiva.

Como decía, todo esto forma parte de la gracia del draft. Si los equipos de la NFL, con todas sus tablas y números, y su amplio cuerpo de ojeadores, siguen fallando en muchos de los pronósticos, nosotros, pobres mortales, que nos topamos ante un listado enorme de jugadores y que nos lo pasamos bien intentando acertar el orden en el que los equipos irán eligiendo a las futuras estrellas de la liga, la llevamos clara para saber cómo va a rendir tal o cual jugador. Lo bueno es que no nos van despedir si fallamos jejeje.

Por cierto, he añadido una página con un mock draft. El enlace está en la parte superior.

4 thoughts on “Los intangibles y el draft”

  1. Yo también he leído que los Texans quieren cambiar su ronda, y que Blackmon no volverá a jugar… la verdad que es una auténtica lástima porque en mi opinión es un jugadorazo.

    Este draft por lo que tengo entendido es muy jugoso ya sólo mirando la primera ronda, seguro que habrá sorpresones o “robos” en rondas posteriores.

    En el draft del 2013, creo que Wilson fue una tercera ronda y también otro de las grandes sorpresas.

    Por cierto, el contador con la cuenta atrás para el draft está chulísimo.

  2. Es inevitable que haya robos, al igual que es inevitable que gran cantidad de los jugadores de primera ronda acaben siendo fracasos. He mirado las primeras rondas de los drafts de 1985 a 1995, y de 352 jugadores elegidos en once años, 124 fueron pro bowlers en algún momento, y solo 16 han entrado en el hall of fame. Lo que dice esto, es que hay alrededor de un 66% de probabilidades de que un jugador de primera ronda no llegue ni a ser pro bowler.

    Es algo muy complicado. También es obvio que hay años que se junta un grupo de mejor calidad que otro. Es inevitable. Esto es como siempre, que mirando hacia el futuro es imposible que puedas hacer una predicción de que puede ocurrir. Mirando hacia el pasado, y viendo por ejemplo el draft de 1989, te llevas las manos a la cabeza con algunas cosas. Por ejemplo, de los 5 primeros jugadores seleccionados, 4 son hall of famers (Aikman, Barry Sanders, Thomas y Deion Sanders). Y ves la segunda elección, que tuvo una carrera muy normal, y te preguntas que cómo es posible que los Packers no seleccionaran a cualquiera de los jugadores que quedaban disponibles. Obviamente, en su momento, los Packers no sabían lo que iba a ocurrir, y eligieron el jugador que pensaban que sería el mejor para sus necesidades.

  3. Es que es muy importante suplir los huecos que tiene un equipo, es cierto que no sirve de nada escoger a un jugador, por muy bueno que sea, que no tiene lugar en el equipo.

    Otra cosa que me ronda la cabeza, es si dichos “robos” hubieran acabado en otro equipo ¿habrían alcanzado ese nivel? Así que tampoco sé muy bien si pueden considerar robos, por ejemplo si un jugador muy atlético juega en una defensa zonal puede que no tenga el mismo rendimiento que en una hombre a hombre.

    Hablando de robos, hay una crónica en la NFL de los “robos” más sonoros donde aparecía Montana (tercera ronda), Unitas, etc…

  4. Si, he visto el listado. También hay unos vídeos que sacaron hace unos años que se llaman “top 10 draft steals of all time”. Es muy interesante. Están Montana, Brady, Marino o Bo Jackson.

    ¡Que poco queda!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *