Ryan y los titanes

Photo CC by Keith Allison

Érase una vez un equipo mediocre, del montón. Uno que llevaba años pasando, sin pena ni gloria, por los campos de la NFL. Pero hete aquí que la historia cambió cuando un nuevo quarterback drafteó. Un chaval venido de una isla volcánica que prometía devolver la alegría perdida. Pero pronto las miserias regresaron. El chico nunca pudo dar el siguiente paso que muchos prometían y el equipo volvió a su mediocre existencia. En ese periodo, jugadores fueron y vinieron. Se jubilaron y se lesionaron. Y el equipo siguió en su triste deambular. En una de esas idas y venidas, otro mediocre se subió a bordo. Un quarterback asentado en el aburrimiento absoluto, destinado a mirar desde la banda el devenir de su nuevo equipo. Un jugador de nombre Ryan.

La temporada transcurría más o menos como todo el mundo pensaba: un par de victorias por aquí, un par de derrotas por allá. Pero lo impensable ocurrió, el balance se tambaleó, Mariota se derrumbó, y el equipo cayó en un 2-4 que prometía un cambio de era. Tal era la situación que el entrenador se vio obligado a dar entrada al rey de lo mediocre, pero, esta vez, el jugador decidió que ya era suficiente. Que era el momento de dar un paso adelante. Que la afición lo merecía, el equipo lo merecía, el cuerpo técnico también, y él también lo merecía. Así que Ryan Tannehill se sobrepuso a toda su historia de tristeza en Miami, una de las franquicias más desprestigiadas de la última década, y tomó las riendas del equipo para llevarles a un record de 6-1 y convertirles en uno de los equipos más en forma de la competición, justo cuando más importa.

Desde que Ryan ha tomado la titularidad sus números son la mejor muestra de su resurrección: 73.4% de completos, casi 2000 yardas en 7 partidos, 15 TDs y 5 Int, un rating de 118.5 y 3 TDs más de carrera. Y lo que es más importante: un equipo alegre. No sé dónde estaba este Ryan Tannehill. Es cierto que, pese a que sus números en Miami nunca fueron un desastre absoluto, el equipo nunca llegó a ser algo serio. Viendo el desplome de los Dolphins este año y como está jugando Tannehill, uno empieza a pensar que quizá fue el quarterback el que consiguió que el equipo no fuera un equipo de 2 victorias al año durante los 6 años que estuvo al frente.

La situación de los Tennessee Titans a falta de 3 partidos para el final de la temporada regular es 8/5 y en segunda posición de la división, empatados con los Texans, contra los que se enfrentan en las jornadas 15 y 17. Por cómo han ido los resultados, en caso de que se repartan victorias, los Texans tienen ventaja en el desempate, por lo que puede que el tercer partido sea clave. Ahí las cosas no pintan muy bien para los Titans, que se las tienen que ver con los Saints, mientras que los Texans viajan a Tampa, donde uno nunca sabe lo que se puede encontrar. Dicho lo cual, si consiguen ganar dos partidos, creo que, con 10-6, es posible que se metan en play off, aunque es cierto que las cosas están complicadas en la AFC ya que hay varios equipos con posibilidades.

Sí que os digo que, como consigan meterse en play off, creo que ya no tienen nada que perder y que irán a muerte contra el rival que les toque, al que seguro que pondrán en muchos problemas. En cualquier caso y evitando excesivo optimismo, no lo tienen fácil. Creo que su única baza es derrotar a los irregulares Texans los dos partidos, lo que me parece también complicado, y conseguir la primera posición de la división. Con la AFC East con los Bills en 9-4 y la North con los Steelers en 8-5, me parece difícil que la South pueda meter a sus dos equipos en enero. Pero independientemente del resultado final, creo que la temporada de Tannehill no quedará sin recompensa y estoy casi seguro de que los Titans negociaran para que se quede al menos un año más, ya que la franquicia ha recuperado la frescura y la alegría. Sin duda con la inestimable ayuda de Derrick Henry, que está intratable en esta segunda parte de la temporada, a menos de 40 yardas del Nick Chubb en el ranking de running backs. Pero todo huele a nuevo en los Titans. No sé qué les deparará el resto de la temporada, pero creo que el futuro tiene muy buena pinta. Al menos, tienen un punto estable a partir del cual construir algo importante.

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